La sociedad de la información, lo mismo que sus antecesoras, no es sólo una cuestión tecnológica, sino también política, cultural, ideológica y económica, y lo que puede ser más significativo, la posibilidad que el sujeto desarrolle a lo largo de su vida activa diferentes empleos, Se trata de una sociedad diferente que nos obliga a contemplar los fenómenos que en ella se desarrollan de una manera distinta. No sólo se van a desarrollar un nuevo conjunto de ocupaciones, como por ejemplo analistas de sistemas o ingenieros informáticos, sino que también las ocupaciones tradicionales se van a ver modificadas, potenciándose nuevas modalidades laborales como consecuencia de la utilización de las tecnologías de la información y comunicación utilizando como herramientas la informática y las telecomunicaciones y sin presencia fija al menos permanentemente en la sede de la empresa base. Permitirá la racionalización de los recursos laborales y ahorros económicos, al evitar desplazamientos innecesarios, y el acercamiento de las mujeres y las personas con minusvalías físicas al mundo laboral, sus influencias no se limitan exclusivamente a la implantación de nuevas modalidades ocupacionales sino también al desarrollo progresivo de un trabajo cada vez más abstracto, donde se manejará cada vez menos físicamente.
La digitalización supone un cambio radical en el tratamiento de la información, almacenamiento de grandes cantidades de esta, accesible desde cualquier lugar del mundo. También podemos reproducirla de modo indefinido sin merma de la calidad, y enviarla instantáneamente a cualquier lugar. La digitalización de la información está cambiando el soporte primordial del saber y el conocimiento y con ello cambiará nuestros hábitos y costumbres con relación al conocimiento y la comunicación.
sábado, 29 de agosto de 2009
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